miércoles, 27 de marzo de 2013

Escapada al coto de Leitzaran

En la propia localidad de Andoain se encuentra la desemabocadura del río Leitzaran sobre el Oria. Desde la confluencia de ambos hasta unos 3  km aguas arriba se encuentra acotado el río en régimen intensivo durante la época de veda de la trucha; en periodo hábil se trata de un tramo libre sin muerte.
 
Es repoblado con trucha arco iris, pero también pueblan sus aguas truchas autóctonas.
 
 
En esta ocasión nos escapamos desde Logroño Pedro, Fran y yo. El día estaba soleado pero tardó en calentar.
Fran está dando sus primeros pasos con la pesca a ninfa y poco a poco le va cogiendo el aire.
 

Los primeros peces salieron nada más entrar en el río, aunque las picadas no fueron seguidas.

 
 
Fran luchando una trucha de más de 65 centímetros, un verdadero zepelín.
 
Blobs, estreamers y otras moscas voluminosas excitarán la furia de estos peces, consiguiendo un gran número de picadas y buenos ejemplares. 
 
 
 
No sabía lo que tenía entre las manos. ¡Qué pedazo ejemplar!
 
 
 
Incluso a ninfa clavamos buenos peces, eso sí, sacarlos es otro cantar, porque hilos de 11Ø caña 3#   vs.   trucha grande es algo... complicado.
 
 
 
Que buenas truchas guardan estas aguas, y la batalla que brindan es espectacular, poniendo siempre al límite el equipo, incluso como en este caso obligando a Pedrito a descolgarse río abajo para evitar la rotura del nailon. 
 
 
Acordaos que después de luchar con la trucha un rato largo, fotos y demás, es fundamental reanimar el pez antes de devolverlo; pongamos de nuestra parte todo lo necesario para la supervivencia del animal.
 

 
Las autóctonas también tuvieron su momentito al mediodía. Cuando la temperatura se hizo agradable eclosionaron pardones y olivas. No vimos cebas, pero la actividad se notó. La pesca se tornó algo más constante. 
 

 
En posturas en las que se suavice la corriente y con buen abrigo se escondían para alimentarse estas tímidas truchitas. Que preciosidad.
 
Los tonos pardos y con algo de brillos fue lo que mejor funcionó.
 
 
Hambrientas las pobres devoraban francas nuestras ninfas en la primera pasada que hacíamos por la postura.
 

 
Es un gran coto y un destino de invierno ineludible.