domingo, 6 de abril de 2014

Apertura 2014

Por fin se ha abierto la pesca de la trucha en La Rioja.
Teníamos ya muchas ganas de patear nuestros ríos y tocarles las narices a sus truchillas. Y es que, a pesar de que cada vez la veda se pasa menos lenta gracias a los cotos intensivos, el primer día siempre es un día especial, lleno de ilusión y en el que nos cuesta conciliar el sueño.

El día ha salido muy soleado y caluroso para las fechas, con rachas de viento que dificultaban pescar.

La actividad en superficie era nula en la zona que estábamos así que hemos probado con ninfa.


Parece que así alguna que otra trucha podemos ir engañando.


Revoltosas, con fuerza ya recuperadas de la freza ofrecían buena batalla.


Qué bonito es devolver un pez y que se marche dando coletazos; te hace sentir amigo de las truchas.


El tamaño que hemos sacado rondaba los 30 centímetros, así que la pesca se hacía muy grata.


En pleno lance con bambú refundido.


Y de repente una picada diferente, de un pez que nada hacia ti. He llamado a mi padre sabiendo que era más buena, pero brillando a más de 3 metros de profundidad no aprecias el tamaño.


Una vez en la orilla la trucha ya desconfiaba y ha pegado unas cuantas arrancadas que con un hilo del 10 poco podía forzar. Ha hecho lo que ha querido durante un rato, hasta que he podido dominarla en superficie, ya que no se puede vadear en esa zona.


Qué satisfacción y alivio te da verla en la sacadera. Un buen ejemplar de trucha autóctona, qué buen comienzo.


De vuelta a su medio, donde debe estar.


Y después a la tarde algún que otro pez rompía la superficie pero ha sido imposible engañarlos, ¡otra vez será!!


 Veremos qué aventuras nos depara esta nueva temporada. ¡A por ella!!